Meta: Carrera Solidaria Caja Rural

IV_carrera_popular _solidaria_caja ruralSeguro que no soy la única que ha oído hablar del deporte, la cocina, el vino o los eventos benéficos como una moda. Y me sorprende de verdad que se comente con  cara de aburrimiento. Nunca he oído a nadie quejarse de la moda del botellón, las series, el punto o sobre los que tienen pájaros en casa. Y me parece una afición igual de absurda, por qué no. Cada uno tendrá la suya. A mí, el postureo que hay ahora con la cocina me permite poner fin a la semana los jueves (benditos jueves), me obliga a vernos los días que podemos echando una carrera, y me propone un plan completo para este domingo: la IV Carrera Solidaria Caja Rural a beneficio del Banco de Alimentos. 16 kilómetros de La Granja a Segovia, así, para empezar. Una marcha por la ciudad de otros siete. Y un menú de judiones, ensalada y ponche para terminar y comerlo sin remordimientos, que me lo habré ganado.

Yo, de momento, me apunto, ya veremos si a la marcha o a la carrera. Y me apunto también a aprovechar todos los planes que se presenten por delante. A intentar dejar de decir que quiero romper con la rutina para después no moverme del sofá porque hace frío. O porque ponen esa peli que ya he visto veinte veces. O porque sí. Para empezar, este fin de semana toca evento solidario, que no viene mal redimirse un rato. La idea no es mía, es de un amigo paparazzi que colabora como fotógrafo con una fundación para compensar el supuesto mal que hace cada día. Y siempre aparece haciendo eso tan difícil de hacer la vida más fácil. Seguro que como paparazzi es igual.

Si el buen propósito dura más de una semana, el 8 de noviembre me apunto a Corre por el Niño, organizada desde el Hospital Niño Jeús. Mi carrera solidaria, por familiar, por bonita y por imprescindible: o investigan los que saben o sólo nos quedará rezar a la Virgen del Rocío, esa que ayuda a acabar con la crisis. (La idea tampoco es mía). Quedaremos pues para correr por el retiro, seguir por las calles cortadas de Madrid y, sobre todo, pasar delante del Hospital Niño Jesús y ver a todas esas familias animando. Desde dentro y desde fuera.

Podría decir que corro por ellos pero mentiría. Yo corro por mí, para mí. Soy yo la que elige vencer a la pereza cada día sabiendo que voy a empezar mal. Dejo que el frío me espabile más que el despertador. Resto alguna hora al sueño para estar más despierta con el único objetivo de cansarme para aguantar un poco más. No escucho nada y me escucho entera, notando como en cada paso el cuerpo se adecúa a una cadencia (Un-dos-tres-cuatro. Un-dos-tres-cuatro). Los tobillos, las rodillas y los hombros se van soltando en una relajación que me hace sentir que todo marcha, que no puede pasar nada malo si me mantengo corriendo. Por eso sigo, aunque realmente no llegue a ningún sitio. (Un-dos-tres-cuatro. Un-dos-tres-cuatro). Un ritmo que condiciona la playlist y la conversación que me acompaña durante todo el camino porque la buena música, como los amigos, no se escoge.

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2 thoughts on “Meta: Carrera Solidaria Caja Rural

  1. Ole tú!
    Y ni que me vieras por un agujerito las ideas de mi cerebro… Lo intento siempre, pero mira que me cuesta, excepto si es pádel o voley, seguir una rutina, sobre todo con clima extremo… pero no me excuso, no: Que soy muy vaga, pero eso sí, una vez que digo que venga, no hay vuelta atrás, ni con el nervio ceático estrangulandome o habiendo casado a amigos el día de antes.
    Así soy, perezosa pero cumplidora ;)

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