Cine de verano

Cine de verano en la Noche de Luna Llena

Cine de verano en la Noche de Luna Llena

El cine de verano coincide con los turistas en que, al igual que ellos, en agosto sale de su casa más que nunca para hacer lo mismo de siempre en sitios diferentes. Del mismo modo que ahora vemos películas estrenadas en octubre en un parque y no en una sala, también nos vamos de vacaciones a ser lo que somos todo lo lejos que nos dejen nuestros ahorros.

El cine de verano junta dos cosas buenas: películas y aire libre. Y además a buen precio, cuestión importante en esta España que, por mucho que les pese a algunos, sabemos que sigue en crisis.

Precisamente éste es uno de los modelos con más garantías que está siguiendo la industria cultural: juntar dos cosas muy buenas para darle un aire a nuevo a ideas que funcionan. Ya no hay que salir a cenar, los mejores platos vienen a casa por obra y gracia de Cocinero a Medida. Y si te lo montas bien, además de la cena te puedes traer el concierto con milivingroom.com o Sofar.  Buenos planes en pijama. Pero también puedes darte un paseo y parar un rato a elegir libros mientras tomas un vino o un café, para eso están Tipos Infames o Intempestivos que, además, son bien majos. El clásico teatro+cena se convierte en cenas interrumpidas por escenas o viceversa en Microteatro por dinero.  Y si quieres cantar en el cine, puedes hacerlo con Sing Along. Ideas hoy vistas como algo sencillo pero consideradas imposibles hace un tiempo por muchos, pero muchos. Menos mal que siempre hay algún loco por ahí que no hace caso a nadie.

Coger lo mejor de cada casa puede ser una opción. Llenar otra con los mejores puede ser la otra. Y si no están todos, por lo menos que sean muchos, otro plan muy de verano, ¿o en qué consiste un festival de música? Portamérica, Low Festival, DCODE, FIB… cada vez hay más donde elegir. Este año cambio las playas de Galicia por la meseta castellana debido a las exigencias del guión. El verano que viene habrá que reescribirlo para llegar a todo. Tampoco me quejo, que volver a casa en poco más de una hora después de ver un programa tan repleto como el que presenta el Sonorama no está nada mal. No valen las excusas: si ellos se lo curran para llegar a tanto, nosotros no podemos quedar atrás.

Pero volvamos si quieren al tema del que empezamos a hablar: el cine de verano que, como el mes de agosto, es la excusa perfecta para permitirnos hacer lo que soñamos el resto del año. Salir más de casa, que es lo mismo que romper rutinas, y liberar horas de trabajo igual que el estío libera horas de sol para hacer en grandes dosis lo que en invierno reducimos a pequeñas. Muchas veces me pregunto si agosto realmente existe o si, como Hawai, es un estado de ánimo. Una excusa hermana de ese pretexto que imagina el frío o la noche como una barrera autoimpuesta que me mantiene pegada al sofá, a la rutina.

En invierno también hay vida. Y si hay vida hay esperanza. Y cosas que hacer. El WIC seguirá al Sonorama, el Teatro de Cine del Juan Bravo a las películas en un parque. Todo lo demás, lo iremos inventando por el camino. Mi hogar también está en noviembre aunque, como me cuenta Jesús Terrés, sea necesario tomar distancia para quedarse allí. Para “defender —Luis García Montero— “las noches en mi casa, los barcos sin bandera y los inviernos con sol””. Detenerse en lo real, que para eso está en constante movimiento. ¿O será eso con lo que realmente soñamos incluso en agosto?

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2 thoughts on “Cine de verano

  1. Y que vivan esos locos inconformistas!!! Si no me gustara tanto el verano, que me hace apuntar en agenda los planes con #amigotototas no apreciaría el maravilloso invierno…

    • De eso se trata, de saber si eso que queremos en verano no se puede hacer siempre en invierno. Al fin y al cabo, hay más meses de frío, ¿no? ¡Sobre todo en Segovia!

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